martes, 20 de noviembre de 2012

HIGIENE POSTURAL, POR CENTRO DAVÓ





PREVENCION Y NORMAS DE HIGIENE POSTURAL

A veces el dolor de espalda aparece por sobrecarga de la misma debido a posturas inadecuadas mantenidas, movimientos inadecuados durante el trabajo, debilidad muscular, etc.
El paciente debe aprender a cuidar su espalda para disminuir el dolor y evitar recurrencias. Para ello son fundamentales la realización de ejercicio y las normas de higiene postural. 

NORMAS DE HIGIENE POSTURAL

Reposo en cama en decúbito supino (boca arriba) o lateral, cuidando la hiperlordosis. Puede ponerse una almohada entre las piernas o bajo las mismas para estar más confortable.

Levantarse de la cama girando a decúbito lateral, apoyándose en los brazos e impulsándose con las manos, manteniendo la espalda recta.
Sentarse en una silla adecuada, con la espalda bien apoyada, preferentemente con reposapies, reposacabezas y reposabrazos.
Realizar actividades sin forzar la columna lumbar si el objeto está en alto y flexionar caderas y rodillas si está por debajo de la cintura.
Coger objetos del suelo flexionando caderas y rodillas.
Trasladar objetos sin forzar la columna. Mejor empujar que arrastrar. Fraccionar las cargas que han de traslasdarse y llevarlas lo más cerca posible del cuerpo.
Evitar movimientos repetitivos hacia el mismo lado.

Evitar posiciones estáticas mantenidas largo tiempo, sobre todo en trabajo en sedestación. Mantener la espalda recta y las rodillas flexionadas.
Caminar con la cabeza alta, pelvis hacia delante y pies rectos.

No llevar zapatos de tacón si se va a permanecer de pie o caminando durante mucho tiempo.
En trayectos largos en coche descansar cada 2 horas.
En bipedestación mantener de forma alternativa un pie apoyado en una banqueta
En el trabajo cuidar la postura en sedestación, la altura de la mesa y de la silla.

Consejos y recomendaciones

El dolor lumbar agudo es un cuadro frecuente y, en la mayoría de las ocasiones, de buen pronóstico. Ante un episodio inicial sólo es necesario realizar tratamiento para aliviar los síntomas. 

Se deben evitar períodos prolongados de reposo que llevan a un desacondicionamiento físico y psicosocial que empeora el pronóstico. 
No es lo mismo dolor lumbar que incapacidad por dolor lumbar. La incapacidad no está relacionada con la severidad o duración del dolor inicial.
Es necesario involucrarse de forma activa en el tratamiento del dolor lumbar. La práctica de ejercicio aeróbico y las normas de higiene postural ayudan a prevenir nuevos episodios.