miércoles, 14 de noviembre de 2012

CRÓNICA III CARRERA POPULAR NOCTURNA NOCHE DE MIACCUM, por D.Arias

Anni MMXII, MIACCUM (Collado Mediano) 21 Julio. 

No era una carrera normal, estábamos en Miaccum, antigua fortaleza romana, enclave de enganche que servía de comunicación con Segovia al norte y Titultia y Toledo al sur. El ambiente que se respiraba era distinto. Parecía que allí se iba a producir una gran batalla, que los que calentábamos nos preparábamos para entrar irremediablemente en combate. Estaba atardeciendo, casi 300 corredores nos encontrábamos reunidos en torno a una gran muchedumbre, qué jolgorio. Había algo en la indumentaria de cada uno que hacía presagiar que no sería fácil hacerse paso por esa calzada: los frontales. Es verdad, que pasen tantos siglos después la tecnología ha hecho que ahora sea más fácil. Se iba el sol y ya teníamos todos el “cuchillo entre los dientes”. Pero esta guerra, esta lucha cruenta e implacable era contra nosotros mismos, teníamos que correr! 
Qué bonito es este deporte. 

Salimos como un bloque, una tenue luz hacía que, todavía se vislumbrara perfectamente la senda por la que cabalgábamos. Pero el astro sol se ocultaba tras las montañas de la Sierra de Madrid y pronto sería necesario el frontal para no pegarse un leñazo. La polvareda formada era espectacular, lamentamos que no hubiera llovido (el verano fue muy seco) para reblandecer el terreno y compactar la arena que ahora respirábamos todos (los más rezagados más..) El caso es que tras cruzar el pueblo (vaya rampita) comenzamos a descender por un trayecto técnico donde me encontré con un ritmo muy llevadero y fui adelantando a varios atletas sin importarme demasiado el polvo del camino. Ya casi era noche cerrada, la luna no iluminaba nada y solo el frontal era mi amigo. Es difícil calcular por la noche las distancias y los entresijos del camino, varias son las veces que trastabillé, y varias las ocasiones en las que casi acabo en el suelo, pero la sensación de poder corriendo en este ambiente era sencillamente impresionante. 

Trazado de la III Carrera nocturna MIACCUM (Collado Mediano)

 Seguía vivo, ya no había polvareda, solo se veían cintas de control y balizas de la organización para indicarnos por dónde teníamos que ir... lo cierto es que al cabo de un rato corriendo se intuía la trazada, los ojos se adaptan rápido a las sombras, a esa oscuridad, el frontal alumbra lo justo para no perder la compostura. Pasas a corredores y lo agradecen (más luz) Te pasan y lo agradeces (más luz) Llevaba 6 km y era como si nada hubiese comenzado. No había fatiga, no sabía si era llano el terreno o realmente ascendía, mirar el reloj era inútil, o enfocaba directamente o encendía las luces del reloj para ver el tiempo transcurrido, pensé que eso era lo de menos en aquel momento. Me concentraba en medir bien por donde pisaba. Y así, zancada a zancada, en la oscuridad de la noche empecé a oír unos ruidos de fiesta cada vez más cercanos, nos aproximábamos a algo... estábamos llegando a meta! Esprinté como si me fuera la vida en ello. 

D.Arias esprintó llegando a meta 
(y no se cayó...)
 Al final me salieron 11 km en 54 min (97º de la general) Doy las gracias al delfín hasta el fin, que me acompañó a esta prueba y dio buena cuenta de los manjares y brebajes que ofrecían mientras otros tratábamos de mantener firme el paso por esta calzada de MIACCUM. Nota alta también a los organizadores de la prueba, buen trato, buen rollo, montaje excepcional... Volveré